La calidad de tu vida depende de la calidad de tus relaciones

3 HABILIDADES IMPRESCINDIBLES DE LOS GRANDRES LÍDERES

Queridos amigos del blog!!!

Tanto si eres de los habituales en el blog como si eres nuevo en el mismo, quisiera darte las gracias por dedicar parte de tu tiempo a esta lectura en la que una semana más vamos a intentar dar consejos para tener una mejor versión de nosotros mismos, en este caso una mejor versión en el ámbito laboral.

Las ocupaciones de la vida nos absorben tanto que no es fácil dedicar tiempo a una lectura, aunque sea una lectura con alguna herramienta o consejo que nos pueda hacer mejorar nuestra vida en algún área determinada. Por eso, si eres de esas personas que se preocupan de su crecimiento personal o profesional te doy la enhorabuena. Vivir es crecer, es evolucionar, es desarrollarse y este tipo de inquietudes te permiten todas estas cosas.

Hoy vamos a hablar una vez más de liderazgo. El liderazgo no solo debemos de enfocarlo hacia el ámbito laboral, sino debemos enfocarlo y ejercerlo para la vida en general.

La vida consiste en relacionarse e interactuar con personas, por tanto, es primordial tener actitudes que permitan tu liderazgo en cualquier situación de tu día a día.

Nunca olvides que la calidad de tu vida va a depender de la calidad de cómo te relacionas con los demás. De cómo te relacionas con tu jefe , con tus subordinados, con tus compañeros de trabajo, con tu pareja, con tus hijos, con tus amigos… En definitiva con cualquier persona con la que te relacionas.

Por eso, hoy vamos a hablar de 3 habilidades de las que necesitas tomar consciencia si quieres aumentar tu liderazgo y conseguir unos mejores logros con tus colaboradores.

Vamos con estas 3 habilidades;

 

LA AUTOCONCIENCIA

Cuando hablo de la habilidad de la autoconciencia me refiero a la habilidad de poder descubrir y analizar de forma objetiva como actuamos y como somos con los demás en nuestras relaciones y durante nuestro desempeño diario.

Muchas personas con cargos de responsabilidad o sin ellos nunca se hacen este planteamiento que comento y caen de forma inconsciente en un narcisismo quizás involuntario que arruinan su liderazgo y los posibles frutos del mismo.

Esta actitud arrogante en la que pensamos que somos los mejores o los que más sabemos, no solo es una creencia errónea sino que es una creencia que está dinamitando nuestra oportunidad de ser mejores y de crecer junto a los demás.

Yo creo que todos nos hemos encontrado con ese jefe que se cree que es el que más sabe, o también con ese empleado que se cree el mejor de la compañía. El problema que tienen estas personas es que no saben que tienen este problema de vivir en una realidad paralela.

Por eso, querido amigo del blog, si quieres seguir desarrollando tu liderazgo hoy te voy a pedir que hagas el ejercicio de intentar buscar una visión objetiva de cómo eres. Puedes intentar preguntar a las personas de más confianza de tu alrededor. Estas personas son los que te pueden abrir los ojos para descubrir como eres realmente. Estás personas son quizás las que sufren tus posibles actitudes patéticas y de las que no eres consciente.

 

LA VULNERABILIDAD

La siguiente habilidad que tiene un gran líder es la de ser vulnerable. Cuando hablo de ser vulnerable no me refiero a ser débil, nada que ver, me refiero a mostrarte a los demás de forma real con tus virtudes y con tus defectos.

Las personas por ejemplo, que en algún momento les toca desempeñar un rol de liderar un equipo creen que con su estatus de jefe no pueden mostrar determinadas debilidades o formas de actuar que les pueda dañar su imagen en consonancia a ese puesto que desempeñan. Y con este pensamiento y esta actitud están ocasionando el efecto totalmente contrario al que pretenden.

Mostrarte vulnerable, humano, cercano ante tu equipo te permite conectar realmente con los miembros de ese equipo. Es cuando te conviertes en un ejemplo para ellos, es cuando logras que te puedan ver como un referente. Ellos ven que si tu has podido llegar siendo una persona normal también ellos pueden crecer y desarrollarse como tu lo has hecho en un momento determinado de la vida y que te ha permitido ejercer la posición que tienes.

Tus colaboradores, cuando pase el tiempo solo te recordaran por lo que les hiciste sentir. Mostrarte vulnerable ante ellos es una de las mejores formas de alimentar positivamente ese recuerdo futuro.

 

LA DELEGACIÓN

La tercera habilidad que tiene todo gran líder es la de fomentar y ejecutar la delegación. Liderar un equipo no es dar ordenes y luego supervisar si se han cumplido. Liderar un equipo es dar la posibilidad a tus colaboradores de que crezcan y se desarrollen. Si ellos crecen tu creces también.

Delegar es abrir la puerta a la realización de ese trabajador, es también dar la oportunidad de trabajar de forma autónoma y con el maravilloso valor de la libertad. Delegar no es responsabilizar de algo y olvidarse, tampoco es soltar marrones y juzgarlos después.

Cuando trabajo procesos de liderazgo con un directivo todos parten del “dirigir” y todos logran llegar a “delegar” entre medias todos evolucionan pasando por las fases de “supervisar” y “asesorar”. Los mando que no evolucionan se quedan en “dirigir” los que realmente llegan a liderar conquistan el “delegar”

Queridos amigos del blog!!!

Toma consciencia de estas 3 habilidades para ejercerlas y poder conseguir ser un gran líder.

1.- Para liderar primero tienes que liderarte, de ahí la necesidad de la autoconciencia y de tu autoconocimiento.

2.- Para liderar debes de conectar de verdad con tus colaboradores de ahí la necesidad de no ocultar tu vulnerabilidad.

3.- Por último, para liderar necesitas tener como objetivo la delegación que permita la realización y crecimiento de tus colaboradores.

 

Pon en marcha estas 3 habilidades cuanto antes y te forjarás como el líder que quieres, pero sobre todo como el líder que tus colaboradores desean.

Feliz semana!!!